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El Libro de Oseas

Índice de Capítulos

1 Palabra de Jehová que fué a Oséas, hijo de Beerí, en dias de Ozías, Joatán, Acaz, Ezequías, reyes de Judá; y en dias de Jeroboam, hijo de Joas, rey de Israel. El principio de la palabra de Jehová con Oséas. Y dijo Jehová a Oséas: Vé, tómate una mujer fornicaria, . . .
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2 Decíd a vuestros hermanos: Ammi; y a vuestras hermanas: Ruhama. Pleitéad con vuestra madre, pleitéad; porque ella no es mi mujer, ni yo su marido; y quite sus fornicaciones de su rostro, y sus adulterios de entre sus pechos: Porque yo no la despoje desnuda, y la haga tornar como . . .
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3 Y díjome Jehová: Vé aun otra vez, y ama una mujer amada de su compañero, y adúltera, como el amor de Jehová con los hijos de Israel, los cuales miran a dioses ajenos, y aman frascos de vino. Y la compré para mí por quince dineros de plata, y un . . .
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4 Oid palabra de Jehová, hijos de Israel; porque Jehová pleitéa con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. Perjurar, y mentir, y matar, y hurtar, y adulterar prevalecieron, y sangres se tocaron contra sangres. Por lo cual la tierra . . .
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5 Sacerdotes, oid esto, y estád atentos, casa de Israel, y casa del rey, escuchád; porque a vosotros es el juicio; porque habéis sido lazo en Maspad, y red extendida sobre Tabor. Y mantando sacrificios han bajado hasta el profundo, y yo la corrección de todos ellos. Yo conozco a Efraim, . . .
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6 Veníd, y tornémosnos a Jehová, que él arrebató, y curarnos ha: hirió, y vendarnos ha. Darnos ha vida después de dos dias: al tercero día nos resucitará, y viviremos delante de él. Y conoceremos: proseguiremos en conocer a Jehová: como el alba, está aparejada su salida, y vendrán a nosotros . . .
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7 Estando yo curando a Israel, descubrióse la iniquidad de Efraim, y las maldades de Samaria; porque obraron engaño; y el ladrón viene: despoja el salteador de fuera. Y no dicen en su corazón, que tengo en la memoria toda su maldad: ahora pues los rodearán sus obras: delante de mi . . .
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8 Pon a tu boca trompeta, como águila, contra la casa de Jehová, porque traspasaron mi concierto, y contra mi ley se rebelaron. A mí clamarán Israel: Dios mío, te conocimos. Desamparó Israel el bien: enemigo le perseguirá. Ellos hicieron reinar, mas no por mí: constituyeron príncipe, mas yo no lo . . .
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9 No te alegres, o! Israel, hasta saltar de gozo como los pueblos; pues has fornicado de tu Dios: amaste salario de ramera por todas las eras de trigo. La era, y el lagar no los mantendrá: el mosto les mentirá. No quedarán en la tierra de Jehová: mas volverá Efraim . . .
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10 La vid vacía a Israel, haciendo fruto para él: conforme a la multiplicación de su fruto, multiplicó altares: conforme a la bondad de su tierra, mejoraron sus estatuas. Apartóse su corazón. Ahora serán convencidos: el quebrantará sus altares, asolará sus estatuas. Porque ahora dirán: No tenemos rey, porque no temimos . . .
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11 Cuando Israel era muchacho, yo le amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Clamaban a ellos, así ellos se iban de su presencia: a los Baales sacrificaban, y a las esculturas ofrecían sahumerios. Yo con todo eso guiaba en piés al mismo Efraim: levantóles en sus brazos, y no . . .
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12 Efraim es apacentado del viento, y sigue al solano; mentira y destrucción aumenta continuamente; porque hicieron alianza con los Asirios, y aceite se lleva a Egipto. Pleito tiene Jehová con Judá, para visitar a Jacob conforme a sus caminos: pagarle ha conforme a sus obras. En el vientre tomó por . . .
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13 Cuando Efraim hablaba, todos tenían temor: fué ensalzado en Israel: mas pecó en Baal, y murió. Y ahora añadieron a su pecado, e hicieron para sí vaciadizo de su plata según su entendimiento: ídolos, obra de artífices todo ello, de los cuales ellos mandan a los hombres que sacrifican, que . . .
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14 Conviértete, o! Israel, a Jehová tu Dios; porque por tu pecado has caido. Tomád con vosotros palabras, y convertíos a Jehová, y decídle: Quita toda iniquidad, y recibe el bien; y pagarémos becerros de nuestros labios. No nos librará Assur, no subiremos sobre caballo, ni nunca más diremos a la . . .
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