|
1
|
Pablo, siervo de Dios, y apóstol de Jesu Cristo según la fé de los escogidos de Dios, y el conocimiento de la verdad, que es según la piedad; Para la esperanza de la vida eterna, la cual prometió Dios que no sabe mentir, ántes de los tiempos de los siglos; . . . |
|
. . . |
|
2
|
Tú empero habla las cosas que convienen a la sana doctrina: Los ancianos, que sean sobrios, graves, prudentes, sanos en la fé, en la caridad, en la paciencia. Las ancianas, asimismo, que se comporten santamente, que no sean calumniadoras, ni dadas a mucho vino, sino maestras de honestidad: Que a . . . |
|
. . . |
|
3
|
Amonéstales que se sujeten a los principados y potestades, que obedezcan, que estén aparejados a toda buena obra: Que no digan mal de nadie, que no sean pendencieros, mas modestos, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres. Porque también éramos nosotros insensatos en otro tiempo, rebeldes, errados, sirviendo a . . . |
|
. . . |